Por experiencias personales, conocíamos lo que era la atención a personas dependientes, y la dificultad que tenían éstas y sus familias para cubrir esta necesidad.
Fuimos una de las Primeras Empresas que se inició en este sector en nuestra ciudad.

AL considerar el deseo de llevar a cabo este proyecto, ante la fuerte vocación que se sentía por Cuidar a Personas, se optó por embarcarnos en éste, no sin antes realizar la correspondiente formación necesaria para llevarlo a cabo.

Cuando a principios del siglo XXI, Ceanen Asistencia, a través del servicio de ayuda y asistencia, tanto a domicilio como hospitalaria, estaba consolidado en el sector, fue entonces cuando decidimos introducirnos en otro nuevo proyecto; la Primera Unidad de Estancia Diurna de Sevilla, tanto para personas mayores como para enfermas, Como en Casa.
A los pocos meses de encontrarse funcionando el centro Como en Casa, la Junta de Andalucía, a través de su correspondiente consejería, contactó con la persona responsable de nuestro centro, para concertar y acreditar todas las plazas, hasta el momento privadas.

Ambos equipos, tanto el de Como en Casa como el de Ceanen Asistencia, son personas con la correspondiente formación requerida, que además han ido renovando conocimientos, conforme la situación así lo demandaba.

Cuando vamos a comenzar a prestar un nuevo servicio en lo que a la ayuda y asistencia domiciliaria u hospitalaria se refiere, llevamos a cabo el siguiente procedimiento:

-Nos reunimos con la Familia de la personas usuaria, con la que se formalizará un historial completo, en el que incluiremos todos los datos acerca de la personas usuaria, que consideramos relevantes de cara al inicio de la prestación.

-Una vez recogidos todos ellos, y efectuada la valoración correspondiente, procedemos a considerar cuál de nuestras trabajadoras es la más idónea para dicha persona usuaria, según las necesidades que ha presentado.

Desde Ceanen Asistencia y Como en Casa, queremos recalcar la importancia que conlleva delegar este tipo de prestación de servicios, en personas con formación cualificadas.
No todo el mundo está capacitado para el cuidado de personas dependientes, ni para el cuidado de personas mayores.
Aparte de la formación necesaria, es fundamental también disponer de una gran capacidad de escucha con las personas usuarias, así como desarrollar al máximo todas nuestras habilidades profesionales, personales y vocacionales.